Cómo jugar a la bolita (según Pablito)

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La bolita
Mi colección personal de bolitas ¿Qué tul?

 Luego de un muy lindo encuentro con gran parte del equipo Neet y de que mi amigo y compañero de trabajo Lelu, me defenestrara contando anécdotas (oscuras) de mi infancia, salió la temática del día de la fecha. Ya que la charla, donde nos reímos mucho, rondó con el tema de “violación de bolones” y de que yo me aprovechaba de cierta gente para extirparle (en buena ley) sus bolitas, decidí que no me quedaba más opción que contarles hoy cómo jugar a la bolita, según mi criterio, claro está.

Según Lelu, que tiene un almacenamiento envidiable de recuerdos y frustraciones de su infancia, yo le ganaba a todos, salvo… adivinen con quién perdía según su versión. Por supuesto, con él. Alegando que yo utilizaba todo tipo de artimañas, como por ejemplo la invención de un “oyi” (opi) en un piso de cemento donde su ubicación es muy improbable, para ganar, se puso el traje de Robin Hood aludiendo algo así como que él le ganaba al que se “aprovechaba” de los demás. Siempre le gustó ser el héroe de la película. En fin, mucho de eso a mi no me importa porque ya se habrán dado cuenta por la imagen quién es el que más bolitas tiene.

Igualmente, lo que voy a hacer ahora, dejando atrás detalles nimios de recuerdos que en ciertos casos dudo de su veracidad, es abocarme a explicar cómo jugábamos a la bolita cuando éramos niños.

Había dos formas de jugar. La primera, que la podemos denominar como la tradicional, consistía en embestir con nuestra bolita a la del rival y luego introducirla en un hoyo chiquito (llamado opi, que me amigo rebautizó como “oyi”). Esta operación podía ser al revés, meter la pelota en el agujerito y luego estrellarla con la de nuestro rival. La segunda manera, que era la que más jugábamos nosotros, consistía directamente en pegarle con nuestra canica a la de nuestro contrincante. Esto se debía a que por lo general jugábamos en pisos de cemento, donde hacer un “opi” era imposible. Lo que agregábamos, era que dependiendo el valor de la bolita en juego (más adelante dejaré una tabla de valores) se jugaba a tantas vidas. Es decir, si se jugaba a 2 vidas, había que pegarle dos veces a la bolita del rival.

Bueno, esto fue un recuerdo muy lindo que tengo de mi infancia ya que pasé mañanas y tardes muy divertidas ganando, y alguna que otra vez perdiendo (si, muy humilde el que escribe) diversas bolitas. Además, espero que pueda servir para que algún padre, tío o hermano que lea esto les de un par de bolitas a los niños y vean como se divierten. Antes de despedirme, como anticipé en el párrafo anterior, les dejaré una tabla de valores, que es obviamente muy subjetiva.

Valores:

  • 1 bolita común (llamadas japonesas u ojos de gato).
  • 1 lechera (intermedio entre bolita buena y común).
  • 1 bolita buena (cualquiera que no sea como las anteriores, valía 2 bolitas comunes).
  • 1 bolón común (bolita de mayor tamaño, valía 4 bolitas comunes o 2 buenas.
  • 1 bolón bueno (descripción igual a la anterior, con un valor de 4 bolitas buenas).
  • 1 bolón grande (bolón más grande que los anteriores que equivalía a 4 bolones buenos).
  • 1 firinguito (bolita chiquita, su valor depende del afecto que el jugador sienta por él).

Si observan la foto notarán todos los tipos de bolita anteriormente mencionados. Ahora si me despido. Haber quién se atreve a desafiarme.

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4 thoughts on “Cómo jugar a la bolita (según Pablito)

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