Razones por las que disfrutamos tener miedo

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En estos días hemos hablado mucho sobre tecnología. Te hemos contado, por ejemplo, cuáles son las ventajas de encriptar un teléfono o también has podido saber cómo conversar con WhatsApp desde la pantalla de inicio fácilmente. La tecnología, como todos sabemos, es interesante y adictiva, pero hoy traemos otra información para vos y te contaremos las razones por las que disfrutamos tener miedo.

A veces nos gusta pasar miedo, es una especie de adrenalina, tensión, susto, misterio, todo junto. Hay una atracción a esto que es difícil de explicar porque parece mentira pero es así. Pareciera que fuesemos sádicos pero parece que las razones son otras y aquí te las contaremos.

En principio la fisiología aparece como la respuesta para todo, al menos para el miedo, ya que se trata de una emoción fundamental que tienen los animales para mantenerse a salvo, sobrevivir. Es una de las funciones básicas y concretas y se controla mediante un mecanismo de antaño. Hablamos de la amígdala: es una estructura cerebral situada a los dos lados del cerebro en los lóbulos temporales y se encarga de las respuestas emocionales. Es importante en el aprendizaje, por ejemplo, pero sus reacciones son complejas. Pero, además, se encarga de controlar el hecho de reconocer las emociones y sensaciones que llevan el miedo.

Por qué tenemos miedo

La amígdala recibe la señal, esa señal es procesada y almacenada para recordar a qué le tenemos que tener miedo y qué se debe hacer. Además, la misma contiene patrones de comportamiento concretos ante ciertos estímulos ya definidos como los gritos. Se encarga de conectar con otras partes del sistema, por ejemplo, con el hipotálamo, que activa el sistema nervioso autónomo y aumenta los reflejos para una posible huída, por ejemplo. También conecta con ciertas sustancias que se activan ante ciertas situaciones y regulan el sistema de recompensa.

Ya sabemos una de las razones por las que disfrutamos de tener miedo y también sabemos que se debe activar la recompensa. La vía mesolímbica se encarga de esto gestionando la producción de dopamina, es decir, recompensa las conductas beneficiosas. Es la que nos da placer. Cuando nos enfrentamos, por ejemplo, a una película de terror nuestra amígdala es activada y nos prepara, justamente, para la tensión. Es un organo encargado de las contingencias.

razones para tener miedo

El cerebro siempre va un paso adelante y se demostró que la respuesta cerebral no es la misma ante un estímulo real que ante uno fingido, la respuesta es parecida pero no todos los elementos entran en juego, porque, por ejemplo, sabemos que es una película y que el miedo no es real a pesar de la alteración que sufrimos.

Cuando esto sucede estamos ante la recompensa sin el “trabajo”. Hay personas que, obviamente, tienen percepciones distintas y no disfrutan demasiado de pasar por miedo, o algunas otras que no distinguen bien el peligro real o simulado, la reacción es compleja, es decir, es de cada mecanismo o sistema en concreto, ya que cada persona es un mundo diferente.

Esperamos que te hayan interesado estas razones por las que disfrutamos tener miedo, quizás, te sirva para entender ciertas cosas. Estas guías por fuera de la tecnología son interesantes para comprender otras cosas que también son importantes saber. Mucha suerte.

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